El Papa Francisco, en Cuba por dentro


Fidel-y-el-Papa-Francisco-sonrienPor Gustavo Espinoza M.

El Primado del Vaticano, que arribó a La Habana a las 3 y 50 de la tarde de ayer, tuvo intensa actividad en Cuba.

Encuentros en la Nunciatura Apostólica, un oficio religioso en la Plaza de la Revolución, la visita a la sede del gobierno, seguida por un encuentro con el líder de la Revolución, Fidel Castro, y una entrevista con el Presidente Raúl Castro; y las visitas programadas a a Holguín y Santiago de Cuba; le permitirán al Papa tener una visión bastante clara de la esencia de ese pueblo, de sus realizaciones y sus conquistas. Por ello, se refirió a Cuba con extremo respeto y deferencia.

Francisco es el tercer Jefe del Estado Vaticano que visita la Patria de Martí y de Fidel, en apenas 15 años;  signo inequívoco de la importancia internacional que tiene el país en la escena de nuestro tiempo. No hay otros, en efecto que, en tanto corto tiempo hayan recibido a tan altos dignatarios sucesivos.

Desde su arribo a la ciudad capital, el Papa pudo percibir el inmenso afecto, y la cordialidad de sus receptores. La ceremonia de bienvenida fue impecable y permitió intercambiar expresiones de afecto que han dado la vuelta al mundo.

Pope Francis smiles as he visits with Cuba's President Raul Castro, in Havana, Cuba, Sunday, Sept. 20, 2015. Francis thanked Castro for his welcome at Havana's airport on Saturday and for the Cuban president's pardons for 3,522 prisoners convicted of relatively minor crimes, in their exchange before a private meeting. (Ismael Francisco/Cubadebate Via AP)

Dos de ellas merecen específicamente subrayarse: la de Francisco pidiendo  a Raúl trasmita su saludo a Fidel, el insigne Jefe de la Revolución Cubana; y la reafirmación categórica del mandatario cubano de condena al bloqueo y exigencia de la devolución del territorio de Guantánamo, aun en poder de los Estados Unidos.

Y luego, por cierto, la invocación a continuar el camino de normalización de las relaciones internacionales de Cuba en el pensamiento de Juan Pablo II: “Que Cuba se abra al mundo, y que el Mundo se abra a Cuba”.

En el plano concreto, eso constituye una exhortación definida para que el gobierno de Washington elimine drásticamente los factores que alejan a ambos Estados y dificultan entre ellos una relación civilizada.

En la oriental ciudad de Holguín, y en la Plaza Calixto García,  el jefe de la Iglesia Católica será también  muy cálidamente recibido. En esos aires, y durante más de diez años, se celebraron los Coloquios Internacionales en  demanda de la libertad para los 5 Héroes prisioneros del Imperio que finalmente fueron excarcelados en diciembre del año pasado.

Hoy se sabe que el Papa tuvo la feliz iniciativa de interceder ante Obama por la libertad de los 5, como le fuera requerido en todos los países  por el inmenso mar de la solidaridad en cuya playa los peruanos aseguramos construir apenas un granito de arena,

Francisco pudo percibir allí, de manera clara y directa, el sentido de la solidaridad de la población, educada largamente el espíritu de la solidaridad en la que fuera macerada esa causa.

La dignidad y el coraje de los 5, que se levantó siempre como paradigma para todos los cubanos, asomó en cada uno de los pasos dados por el Primado de la Iglesia en esa tierra leal a las más vivas causas de la humanidad.

Y en Santiago de Cuba, el día lunes, el Jerarca Eclesiástico tendrá aún mayor contacto con la población de una de las ciudades más antiguas de América.

Santiago cumplió este año, en efecto, el quinto centenario de su fundación, por lo que el aliento del Papa se suma a la admiración  mundial que genera en todos, la tierra que fuera escenario del Moncada en el heroico julio de 1953.

Que hubo ridículos intentos de empañar la visita Papal a Cuba, es claro. Pero ellos no fueron más allá de un bramido orientado a denigrar la figura del Obispo de la Habana, Monseñor Ortega, a quien calificaron de “traidor” por sus esfuerzos por asegurar la ilustre presencia prolijamente preparada; y la presencia de apenas cuatro pálidos espectros que merodearon por la Nunciatura Apostólica sin éxito alguno, a tarde del sábado pasado.

PAPA PLAZANadie podrá negar el éxito de la visita Papal a Cuba, ni la calurosa recepción que le entregara todo el pueblo, al margen de consideraciones de orden confesional o religiosa. No podría decirse lo mismo de lo que le espera al Obispo de Roma.

El martes 22, en efecto, partirá a los Estados Unidos, donde los Republicanos –y su candidato Presidencial- lo han declarado ya “extranjero indeseable”. Por su origen argentino, lo han tomado como “migrante”, y han demandado que se le expulse del país en forma inmediata. A ese coro infecto, se ha unido la gusanera de Miami con el terrorista Luís Posada Carriles a la cabeza.

Para ellos, el Papa es un enemigo de la fe. Y es que llega con el agua bendita que -de acuerdo a la leyenda bíblica- los demonios detestan.

Palabras que les aterran: amor, solidaridad, bienestar general, progreso; son términos de los que huyen, como el diablo, de la luz.

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